Sofía Engelman, licenciada en Criminalística, fue una de las personas que trabajó en la escena del hallazgo del cuerpo de Luana Cabral, la adolescente de Federación con parálisis cerebral hallada muerta en situación de abandono. Los estudios confirmaron que el cadáver yacía hacía un mes en el lugar.
La funcionaria señaló que, si bien todos los casos afectan en distinta medida, “este es muy especial por la extrema vulnerabilidad en que se encontraba Luana. Y nosotros no somos de hierro; tenemos que trabajar con entereza por ella o por todas las víctimas”, sostuvo Engelman.
La casa del horror en Federación
“Después de 20 años de carrera como policía y licencia en Criminalística, me tocó atravesar uno de esos hechos que dejan una huella difícil de explicar. Estoy acostumbrada a ver, analizar y reconstruir escenas, pero hay situaciones que traspasan cualquier preparación profesional”, afirmó.
Al tiempo que indicó que “hay hechos que rompen cualquier estructura, que atraviesan el uniforme y llegan directo al alma, dejando una tristeza profunda, de esas que no se apagan cuando termina la jornada”.
“Esta vez no es solo trabajo. Es algo que me atravesó de una manera distinta, que me acompaña incluso cuando intento seguir con lo cotidiano. Desde el momento en que vi a Luana, algo en mí cambió. No puedo dejar de pensar en ella, en lo que pudo haber sido, en lo que quizás vivió, en todo lo que le fue arrebatado”, relató la profesional.
Oficio
“Muchas veces se cree que quienes trabajamos en esto nos volvemos duros o indiferentes. No es así. Sentir duele, pero también es lo que nos mantiene humanos. Es lo que nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos, incluso en los momentos más difíciles”, enfatizó Engelman.
“Me permito reconocer esta tristeza, angustia, ponerle palabras y no cargarla en silencio. Porque detrás del uniforme y del rol profesional, también hay una persona que siente, que piensa y que necesita procesar lo que ve. Abrazo a quienes, desde distintos lugares, también enfrentan realidades duras y siguen adelante sin perder la sensibilidad”, concluyó.
Fuente: Chajarí al Día.