Según el experto el sector citrícola, vital para la economía regional, enfrenta una combinación de factores internos y externos que ponen en riesgo la viabilidad de las exportaciones y, por decantación, amenazan la estabilidad de miles de puestos de trabajo en la provincia de Entre Ríos.
Mano de obra
En efecto, Varela enfatizó que la citricultura es una de las principales dadoras de mano de obra, especialmente para los sectores sociales más vulnerables. "El trabajo, la mano de obra, constituye más del 50% del valor de una tonelada de fruta exportada", precisó.
A pesar de esta relevancia social/económica de la actividad, lamentó que las políticas nacionales no contemplen a las economías regionales en general y a la citricultura en particular.
Otro “nubarrón” que impacta en la citricultura exportadora pasa por la devolución de impuestos. El reintegro por exportación “apenas alcanza a un sexto de lo que debería ser”, lamentó, sumado a una “burocracia en el IVA que dilata los procesos de forma indefinida”.
Inflación en dólares
El gerente ejecutivo de CECNEA advirtió que “si bien el tipo de cambio no debe ser la única variable, la inflación en dólares está volviendo inviable la actividad. Los aumentos de costos en pesos no se ven compensados por ingresos de divisas”, enfatizó.
“Con una inflación mensual en dólares y el precio de la caja afuera valiendo siempre lo mismo, no hay futuro”, advirtió Varlea, y enseguida aportó números para validar su afirmación, “una caja afuera vale entre 8 y 10 dólares. El 50 % de esa caja es trabajo, y nosotros estamos pagando los salarios actualizados mes a mes. No es que cada tres meses nos juntamos y discutimos. No. Posiblemente seamos una de las pocas actividades donde si en el mes anterior la inflación dio tanto, la corrección es tanto y se aumenta. Esto tiene un límite. Con un techo fijo que es el precio de la caja, vamos subiendo más y más el piso de los costos hasta que llega un momento en que directamente no hay rentabilidad. A esta situación no la podemos solucionar nosotros”, aclaró.
Dicho de otra manera, “la eficiencia privada –razonó Varela- ha llegado a un límite donde aumentar la productividad es aumentar las pérdidas”.
Economías regionales
El gerente ejecutivo aprovechó para contrastar la realidad de economías regionales como el citrus con la de otros sectores de la economía que atraviesan circunstancias excepcionalmente favorables.
“No es lo mismo exportar petróleo cuando hay guerra y el tambor pasa de valer 60 a 120. A la naranja nos la van a pagar igual, al mismo precio. Encima los envíos demoran más por el conflicto bélico, porque no hay contenedores, porque no quieren mover los barcos”, indicó.
Por último, apuntó contra la litigiosidad laboral en la provincia; "hoy los juicios laborales y los juicios por accidentes de trabajo son una industria pujante”, lamentó.
Fuente: El Entre Ríos