El beneficio consiste en el pago de 85.000 pesos en concepto de ayuda escolar y alcanza “a los dependientes de los empleados municipales”, con el objetivo de “colaborar con los gastos que cada año deben afrontar las familias para la compra de útiles escolares, materiales de estudio y otros elementos necesarios para el regreso a clases”.
Desde el gobierno local señalaron que “esta decisión forma parte de una política de reconocimiento al trabajo que realizan diariamente los empleados del municipio, quienes cumplen un rol clave en el funcionamiento de los servicios y en el desarrollo de la comunidad”.
En ese sentido, el intendente Javier Goldin destacó “la importancia de acompañar a las familias de los trabajadores municipales” y reafirmó “el compromiso de continuar impulsando medidas que contribuyan al bienestar de quienes forman parte de la estructura del Estado local”.