Comedores escolares. Los rectores de las escuelas secundarias de Concordia mantienen su rechazo al nuevo sistema de desayunos y meriendas escolares impulsado por el Gobierno de Entre Ríos, luego de que la provincia adjudicara la licitación para la provisión de alimentos a una empresa.
En ese contexto, la rectora de la Escuela Secundaria Mariano Moreno, Marina Kremer, profundizó los cuestionamientos en diálogo con Diario Río Uruguay y aseguró que el proceso ya comenzó. La entrevistada explicó que "esto ya no es un proyecto, la licitación ha sido adjudicada a la empresa y este cambio está en proceso de instrumentación".
Asimismo, relató que algunos directivos participaron durante el receso invernal de una reunión virtual convocada por representantes de la empresa, donde se presentaron las características del nuevo menú. Sobre ese encuentro, sostuvo que "las alertas que ya se habían encendido antes, que eran solamente algún rumor de pasillo, se transformaron en alertas rojas", por lo que el cuerpo de rectores decidió expresar públicamente su rechazo.
Un cambio que afectaría la calidad alimentaria
Kremer explicó que uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la calidad de los alimentos que recibirán los estudiantes. La entrevistada afirmó que "este cambio no fue consultado con nosotros y además es un retroceso nutricional para nuestros hijos", al considerar que reemplaza productos frescos por alimentos industrializados.
En ese sentido, recordó que actualmente las escuelas elaboran desayunos y meriendas con alimentos adquiridos a proveedores locales. "Nosotros normalmente les damos todos los días pan fresco, queso, leche, yogur, frutas, obviamente con un presupuesto totalmente limitado", señaló.
Como ejemplo, detalló que durante la jornada de la entrevista los alumnos recibirían "leche con malta", acompañada por "pan fresco o un poco de queso o dulce de membrillo" y una fruta. Sin embargo, aseguró que con la nueva modalidad "desaparece la fruta, desaparecen los lácteos frescos, desaparece el pan fresco, cambiamos por la leche en polvo, galletitas, 30 gramos de cereales o una rodaja de budín". Además, expresó su preocupación porque, según indicó, "muchos de nuestros chicos es la única leche, el único lácteo y la única fruta que consumen en el día".
Las dificultades para implementar el nuevo esquema
Otro de los aspectos cuestionados por los rectores tiene relación con las condiciones edilicias de los establecimientos educativos. En la nota difundida por Diario Río Uruguay ya habían advertido que numerosas escuelas no cuentan con espacios adecuados para almacenar grandes volúmenes de mercadería ni con las condiciones de infraestructura y seguridad necesarias para funcionar como centros de acopio.
Sobre este punto, Kremer explicó que la logística prevista contempla entregas para un período de entre 30 y 45 días. La entrevistada señaló que "las escuelas ediliciamente tampoco estamos preparadas" y ejemplificó que en el edificio de la Escuela Mariano Moreno funcionan dos instituciones que comparten los mismos espacios.
"Nosotros trabajamos hasta en el escobero de la casa vieja, imaginate dónde vamos a poner semejante cantidad de cajas", expresó. Además, agregó que "las escuelas tampoco tenemos cámaras ni seguridad en la noche", por lo que consideró que la implementación del sistema presenta dificultades que no fueron contempladas previamente.
Falta de información y preocupación por los proveedores locales
Durante la entrevista, Kremer también remarcó que, pese a que la adjudicación ya fue realizada, las escuelas aún no recibieron precisiones oficiales sobre el cronograma de implementación. La entrevistada sostuvo que "todo es extraoficial" y comentó que la información con la que cuentan indica que el actual sistema de compras finalizaría durante el presente período de pago.
Asimismo, cuestionó la decisión de concentrar la provisión de alimentos en una empresa radicada fuera de la provincia. En ese sentido, afirmó que la medida "también plantea un daño a la comunidad de toda la provincia por perderse fuentes de trabajo, al centralizar esta compra en una gran empresa de Buenos Aires, dejando de lado a nuestros coterráneos entrerrianos con quienes nosotros trabajábamos".
Por último, la rectora insistió en la necesidad de que las autoridades educativas abran una instancia de diálogo con los equipos directivos, un planteo que también quedó plasmado en la nota elevada por los rectores. "Realmente nosotros estamos muy preocupados por este terrible retroceso alimentario", concluyó Kremer, al reiterar el rechazo al nuevo esquema de desayunos y meriendas que impulsa la provincia.