Mediante una carta a la que tuvo acceso Diario Río Uruguay, la cual lleva fecha del 24 de julio y está dirigida a la Dirección Departamental de Escuelas y a las supervisoras de distintas zonas, los rectores manifestaron su rechazo "unánime" al sistema de comedores escolares impulsado por la provincia y expusieron una serie de cuestionamientos vinculados a aspectos nutricionales, legales, operativos y económicos.
Además, señalaron que el equipo de rectores solicitó hace aproximadamente un mes y medio una audiencia con el director Departamental de Escuelas, aunque, según indicaron, todavía no obtuvieron respuesta. "Seguimos esperando reunión con el Director Departamental. El equipo de rectores solicitó este encuentro hace mes y medio y seguimos en la dulce espera de que se enteren de nuestras necesidades", expresaron.
Cuestionamientos al nuevo esquema
En el documento, los directivos sostienen que el sistema representa un "retroceso nutricional" al reemplazar alimentos frescos adquiridos en la comunidad por productos industrializados y ultraprocesados. En ese sentido, consideran que la medida afecta la soberanía alimentaria de las escuelas y modifica la calidad de la alimentación que reciben los estudiantes.
También solicitaron que, durante jornadas de lluvia, fechas festivas o actos escolares, pueda habilitarse la colaboración del personal de comedores para elaborar preparaciones tradicionales, como tortas fritas, al considerar que forman parte de la identidad cultural de la región.
Otro de los puntos planteados hace referencia a presuntas incompatibilidades normativas. Los rectores sostienen que el nuevo esquema contradice disposiciones de la Ley Nacional de Etiquetado Frontal, la Ley Provincial de Seguridad Alimentaria Escolar y la Ley Nacional de Agricultura Familiar, al tiempo que cuestionan la concentración de las compras en una única empresa proveedora.
Reclamo por las condiciones de las escuelas
En el escrito también advierten que numerosos establecimientos educativos no cuentan con infraestructura adecuada para funcionar como centros de acopio de mercadería. Según señalaron, existen problemas de espacio, condiciones edilicias y de seguridad que dificultarían la implementación del sistema.
Los equipos directivos mencionan además situaciones vinculadas al estado de algunos edificios escolares, entre ellas la presencia permanente de murciélagos y la falta de fumigaciones actualizadas en determinados establecimientos, aspectos que, afirman, incrementan los riesgos operativos.
Finalmente, los rectores insistieron en la necesidad de mantener un canal de diálogo con las autoridades educativas y reiteraron el pedido de audiencia con el director Departamental de Escuelas.