Paro universitario
La medida de fuerza arrancó este lunes. Se enmarca en una convocatoria nacional impulsada por federaciones docentes y gremios universitarios. En el campus de Oro Verde (UNER) se realizaron encuentros entre trabajadores y autoridades para visibilizar el reclamo por salarios y presupuesto.
Protesta
Este lunes comenzó el paro universitario en la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), en el marco de una medida de fuerza convocada a nivel nacional. El reclamo está vinculado principalmente al financiamiento del sistema universitario y a la situación salarial de docentes y trabajadores no docentes, quienes advierten un fuerte deterioro en sus ingresos.
La medida forma parte de un plan de lucha que se desarrollará en dos etapas: la primera desde el 16 al 21 de marzo y la segunda desde el 23 al 30. El paro universitario tiene alcance nacional y alcanza a numerosas casas de estudio del país, entre ellas las universidades de Córdoba, La Plata, Rosario, Tucumán, Salta, Nordeste y Entre Ríos.
En ese contexto, durante la mañana se realizó un encuentro en el campus universitario de Oro Verde, donde representantes gremiales, docentes y autoridades explicaron los motivos del reclamo y analizaron la situación que atraviesa el sistema universitario.
El secretario general de APUNER, Héctor Coronel, señaló que el conflicto está relacionado con la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y con la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
“Estamos con este plan de lucha por la no aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario; esa ley permitiría recuperar el salario de trabajadores docentes y no docentes y también adecuar la cuestión presupuestaria de las universidades”, expresó.
El dirigente explicó que, según estimaciones gremiales, los trabajadores no docentes registran una pérdida salarial cercana al 58 por ciento en relación con la inflación acumulada. Si se considera el desfasaje total desde fines de 2023, el deterioro podría acercarse al 80 por ciento.
Coronel agregó que el paro universitario es una herramienta para visibilizar el conflicto y aclaró que cada trabajador decide de manera individual si adhiere o no a la medida.
Desde el sector docente también señalaron el impacto que la situación salarial genera en el funcionamiento de las universidades. La secretaria general de SITRADU, Sofía Cáceres Sforza, sostuvo que el deterioro de los ingresos está provocando un proceso de precarización dentro del sistema.
“Hoy estamos alrededor de un 58% debajo de lo que deberíamos estar cobrando, un docente que recién se inicia y tiene dos cargos simples está cobrando cerca de 490 mil pesos”, explicó.
La dirigente agregó que la situación se refleja en el aumento de renuncias dentro de las universidades. Según indicó, durante el último año se registraron más de 200 renuncias entre docentes y no docentes en la UNER.
El decano de la Facultad de Ingeniería de la UNER, Diego Campana, señaló que las medidas de fuerza no resultan deseables para quienes integran la comunidad universitaria, pero remarcó que el sistema atraviesa un escenario complejo.
“El sistema universitario ha agotado todas las instancias de diálogo con el gobierno desde finales de 2023. Se han hecho todos los canales de negociación y hoy la situación es crítica”, afirmó.
El decano explicó que la pérdida salarial impacta directamente en el funcionamiento de las universidades y advirtió que las renuncias de docentes se registran de manera constante, especialmente entre las categorías más jóvenes.
En ese marco, el paro universitario continuará durante la semana con distintas acciones de visibilización, entre ellas actividades públicas y encuentros organizados por gremios docentes y no docentes en distintas facultades de la UNER.
Fuente: El Once.