Un niño en grave estado. De acuerdo con lo que se pudo saber, un niño de 12 años identificado como Esteban Bogado, permanece internado en estado crítico en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Materno Infantil San Roque, luego de haber sufrido una descarga eléctrica al intentar recuperar una pelota que había caído dentro de una vivienda.
El episodio ocurrió cerca del mediodía del 7 de marzo, mientras varios chicos jugaban en la vereda frente a una propiedad ubicada en las inmediaciones del barrio. Según relataron vecinos, la pelota terminó dentro del patio de una casa que cuenta con un alto tapial y un portón de chapa.
De acuerdo a los vecinos, el niño se acercó al portón, tocó timbre, pero nadie respondió. Entonces decidió trepar para recuperar la pelota. Fue en ese momento cuando recibió una descarga eléctrica que lo dejó atrapado contra la estructura metálica.
Emergencia
Testigos del barrio aseguraron que el niño permaneció posiblemente más de un minuto en contacto con el portón energizado. Un vecino intentó ayudarlo en un primer momento, pero también recibió una descarga al acercarse. Finalmente, una mujer de la zona logró apartarlo utilizando un palo, lo que permitió que el niño cayera al suelo.
Quienes presenciaron la escena describieron momentos de extrema tensión. El niño apenas respiraba y presentaba signos inequívocos de la gravedad que se estaba viviendo. Inmediatamente, se dio aviso a la policía y a los servicios de emergencia.
Personal policial coordinó el traslado urgente al Hospital Materno Infantil San Roque, donde los médicos iniciaron maniobras de reanimación. Según indicaron familiares y vecinos, el corazón del niño volvió a latir luego de la intervención del equipo médico, pero su estado continúa siendo extremadamente delicado.
Estado de salud
Actualmente permanece entubado, con asistencia respiratoria mecánica y bajo sedación profunda en la Unidad de Terapia Intensiva pediátrica. Los médicos lograron realizarle una tomografía, pero aún se desconoce con precisión el alcance del daño que pudo haber provocado la corriente eléctrica en los órganos internos.
Las próximas horas serán determinantes. Los profesionales explicaron a la familia que el período de observación crítica se extiende durante las primeras 48 horas posteriores al episodio, lo que se cumpliría este lunes al mediodía. Si el niño muestra alguna reacción neurológica o respuesta orgánica favorable, podría tratarse de un signo alentador. De lo contrario, el cuadro podría volverse aún más complejo.
Mientras tanto, el pequeño permanece monitoreado de manera permanente. Según relataron allegados, actualmente es el único paciente internado en esa Unidad de Terapia Intensiva, donde médicos y enfermeras mantienen vigilancia constante.
Conmoción en el barrio
La situación generó una profunda conmoción entre los vecinos del barrio, quienes siguieron con angustia cada novedad sobre la evolución del niño. Muchos de ellos se acercaron durante el fin de semana a la familia para ofrecer ayuda o acompañamiento.
La vivienda donde ocurrió el hecho, según indicaron los residentes de la zona, pertenecería al sacerdote católico César Smith. Sin embargo, señalaron que el religioso no viviría allí de manera permanente. Se supo que, por el momento, el sacerdote todavía no se ha comunicado con los familiares ni se ha puesto a disposición.
Tras el incidente, personal técnico de la empresa eléctrica ENERSA acudió al lugar y retiró los fusibles o “tapones” del sistema eléctrico que alimentaba el portón. La intervención buscó garantizar que no existiera riesgo para otras personas.
Riesgos de estructuras energizadas
Por su parte, especialistas de la Policía Científica realizaron las pericias iniciales para documentar el estado de la instalación eléctrica y determinar las circunstancias que provocaron la descarga. El caso abre interrogantes sobre las condiciones de seguridad de las instalaciones eléctricas domiciliarias y los riesgos que pueden representar estructuras metálicas energizadas, especialmente en zonas residenciales donde los niños suelen jugar en la vía pública.
La investigación está a cargo de la fiscal de la Unidad de Delitos Complejos, Jimena Ballesteros, y la carátula judicial dependerá de la evolución de la salud del niño. Ahora, la atención permanece centrada en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital. Allí, el niño continúa aferrado a la vida, acompañado por el trabajo constante del personal médico y la esperanza de su familia.
“Todos estamos esperando un milagro”, repiten sus familiares y allegados, que desde el sábado prácticamente no se han movido del hospital. Afuera, el barrio que vio crecer al chico también espera. Porque detrás del expediente que eventualmente abrirá la justicia, hay algo mucho más urgente: la vida de un niño que pelea minuto a minuto por volver. Fuente: Análisis Digital