En el marco de la ceremonia central por el 192° aniversario de la Policía de Entre Ríos, que se llevó a cabo este jueves en la Escuela de Oficiales Dr. Salvador Maciá en Paraná, el gobernador Frigerio afirmó que “no solo tenemos la mejor policía de la Argentina, sino que tenemos la mejor banda de la policía y una escuela de oficiales y suboficiales también con un enorme reconocimiento a lo largo y a lo ancho del país”.
Asimismo, el gobernador destacó que desde la provincia "decidimos que, a partir de nuestra gestión, todo aquel que tuviera la responsabilidad y la capacidad de llevar un arma tenía que estar en la calle cuidando la paz, cuidando a los vecinos y por eso también creamos un cuerpo administrativo en la policía". Debido a esto, apreció el valor de la "policía de cercanía" como un “factor clave para la confianza de la ciudadanía y la estabilidad económica y turística de la provincia”.
Por su parte, la vicegobernadora Alicia Aluani puso de relieve el impacto social de la fuerza de seguridad y señaló que "es una institución muy importante para toda la comunidad, porque nos cuida, nos protege y también transmite valores".
Reconocimiento institucional
Durante la ceremonia también se entregó una distinción especial a quienes se desempeñan en el Puesto Caminero Paso Cerrito, que ubicado estratégicamente en el límite provincial, fue reconocido por su “labor silenciosa pero trascendental” en la lucha contra el delito complejo y el narcotráfico”.
Al respecto, el subcomisario Jairo Rufiner y el cabo Bruno Cabrera recibieron un Diploma de Honor que simboliza “el orgullo institucional por los resultados obtenidos durante el último año”. El puesto caminero Paso Cerrito ha secuestrado en el último año más de 400 millones de pesos, 14 kilos de cocaína y más de 150 dispositivos de telefonía móvil.
En ese marco, el ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia, señaló que el reconocimiento "representa delitos prevenidos y organizaciones desarticuladas. Es un mensaje claro de que en Entre Ríos la ley se cumple", tras lo cual calificó el trabajo policial como "sacrificado y permanente".