El intendente de Santa Ana, Rogelio Zanandrea, se refirió a las perspectivas de la localidad de cara a la temporada de verano 2026-2027 y al impacto que podría tener el fenómeno de El Niño sobre el nivel del río Uruguay y el embalse de Salto Grande.
En diálogo con Diario Río Uruguay, Zanandrea explicó que “nosotros nos manejamos un poco con la experiencia de fenómenos hidrológicos anteriores” y señaló que “el llenado del embalse de Salto Grande se produjo en el año 79, o sea que tenemos más de 46 años de experiencia conviviendo con el embalse y con la inestabilidad permanente que tiene el agua arriba de la represa”.
El intendente sostuvo que “hemos tenido crecientes extraordinarias muy importantes, año 2002, después año 2015, 2019, 2022, en menor medida, pero bueno, y siempre Santa Ana no pierde totalmente su playa”. En ese sentido, planteó que el comportamiento del río permite que la localidad conserve sectores disponibles aun durante períodos de creciente.
Santa Ana y sus playas ante una eventual creciente
Al referirse específicamente a un escenario similar al registrado durante la creciente de 2015, Zanandrea señaló que se trata de una posibilidad que todavía debe plantearse en términos potenciales. El intendente explicó que “va a ser muy parecida, creo yo, a la del 2015, siempre estamos hablando en potencial, porque ojalá que no, pero preparándonos para el peor escenario”.
Zanandrea explicó que en Santa Ana “tenemos casi 20 kilómetros de playa, pero hay 6 kilómetros puntualmente que nosotros lo explotamos como balneario”. Además, detalló que una de las zonas principales comprende el sector ubicado entre el camping y la denominada playa 52.
El intendente señaló que “ahí prácticamente nosotros no perdemos tanta playa, si bien el agua avanza, siempre queda algo de playa, o sea, tenemos mucha extensión como para poder seguir disfrutando”. Por ese motivo, sostuvo que la comunicación será importante durante la temporada para informar a quienes visiten la localidad.
El desarrollo del parque termal
Zanandrea también se refirió al proyecto del parque termal de Santa Ana y explicó que “en este momento está en el proceso de la definición total del proyecto”. El intendente señaló que previamente se realizó “un llamado a concurso público donde se presentaron más de 30 proyectos”.
El jefe comunal explicó que el concurso se realizó “junto con el colegio de arquitectos de la provincia de Entre Ríos y el auspicio de FADEA, la Federación Argentina de Arquitectos” y sostuvo que “la verdad hubo muchísimo interés”. Según indicó, los ganadores del anteproyecto fueron definidos aproximadamente tres meses atrás.
Zanandrea detalló que “la construcción del complejo es bastante costosa, va a andar entre los 3 millones y 3 millones y medio de dólares, con una inversión municipal” y afirmó que “tratamos de ir despacio pero a paso firme”. Mientras continúa ese proceso, señaló que los visitantes pueden acceder al recurso termal que ya se encuentra disponible en la localidad.
Un complejo ubicado fuera del área inundable
Respecto de los plazos previstos, Zanandrea explicó que “momentáneamente la gente del turismo que visita Santa Ana puede disfrutar lo que es el surgimiento del agua termal en Santa Ana, en estado natural digamos, o que es el chorro saliente casi a 40 grados, más una pileta que ha construido el municipio en forma gratuita”.
El intendente señaló que “el proceso de construcción del complejo, que creo que va a llevar más o menos 3 años”. Además, explicó que el proyecto fue ubicado en una zona que no presenta riesgo frente a una creciente del embalse.
Zanandrea afirmó que “todas las construcciones que se hacen en Santa Ana son en zonas no inundables” y agregó que “acá todo lo que se construye público o privado, siempre está sobre cota 37-50”. Según explicó, el lugar destinado al complejo termal se encuentra a una altura superior.
La apuesta por el turismo y la inversión privada
Sobre la ubicación del futuro complejo, Zanandrea explicó que “el lugar donde va a ir el complejo termal es un lugar alto, está a más de 40 metros sobre el nivel del lago digamos”. El intendente vinculó esta característica con la planificación de las nuevas construcciones de la localidad.
Zanandrea señaló que “la represa tiene una capacidad máxima de retención de agua de 37-50, 38 creo que estamos muy sobre eso” y sostuvo que esta condición “también es un incentivo muy importante para todo el privado que viene a invertir a Santa Ana”.
El intendente explicó que el modelo proyectado para el parque termal será “más parecido a lo que es Federación”. Según detalló, dentro del complejo estarán las piscinas, un spa, un pequeño comedor y servicios básicos, mientras que “el servicio mayor, va a ser privado y va a estar fuera del complejo”.
Más viviendas y plazas de alojamiento
Zanandrea también se refirió al crecimiento inmobiliario registrado en Santa Ana y explicó que “hoy ya hay más de 500 viviendas construidas”. Además, señaló que desde el municipio se fueron habilitando diferentes desarrollos en sectores cercanos al lago.
El intendente explicó que actualmente existen “7 habilitados, todos con sus servicios, con agua potable, con obviamente integración eléctrica, todo con conexiones subterráneas”. Según señaló, también se incorporaron servicios de fibra óptica mediante instalaciones subterráneas.
Zanandrea sostuvo que “muchos han venido a construir su casa de fin de semana, pero hoy también ya se están haciendo complejos de alquiler”. En ese sentido, afirmó que “hoy ya tenemos casi 600 plazas de alquiler, en cuanto a cabañas y bungalows”, lo que amplía la capacidad de alojamiento de Santa Ana de cara a la temporada.
La proyección turística de Santa Ana
Finalmente, Zanandrea explicó que el crecimiento de la localidad se encuentra vinculado con las características geográficas y turísticas que adquirió Santa Ana luego de la formación del embalse. El intendente señaló que “después de lo que fue llenado el embalse en el año 79, Santa Ana quedó absolutamente aislado, prácticamente quedó un pueblo destinado a desaparecer”.
Zanandrea sostuvo que “con el tiempo, con la formación de las playas de Arenas Blancas, eso le dio una nueva perspectiva turística y terminó siendo una bendición para nosotros”. Además, destacó que el aislamiento “nos da seguridad y nos da tranquilidad, que por ahí otros lugares no tienen”.
De cara al verano, el intendente afirmó que la localidad cuenta con condiciones para sostener su propuesta turística incluso frente a un escenario de creciente. Zanandrea señaló que “si bien hay muchos lugares que pierden su playa, Santa Ana siempre va a tener algo como para poder disfrutar”, mientras continúa el desarrollo de nuevos alojamientos, emprendimientos privados y el proyecto del parque termal.