El diputado nacional peronista Guillermo Michel planteó que Entre Ríos debe prestar especial atención al desarrollo de cultivos destinados a la producción de biocombustibles para la aviación, un mercado que proyecta una creciente demanda internacional y que, según sostuvo, podría abrir nuevas oportunidades para el complejo agroindustrial argentino.
En una entrevista con Noticias Argentinas, Michel destacó particularmente el potencial de la carinata y la camelina, dos cultivos de invierno que pueden utilizarse como materia prima para elaborar combustibles sostenibles de aviación, conocidos como SAF.
“La Argentina y Entre Ríos tienen que prestar mucha atención a un nuevo fenómeno que se está dando a nivel mundial, que son los biocombustibles, por ejemplo, para la aviación”, sostuvo el legislador.
En esa línea, afirmó que “hay cultivos como la carinata y la camelina que van a generar un mercado de casi 14 millones de toneladas y que van a permitir generar muchos dólares para la Argentina”.
Creció 80% la superficie cultivada en Entre Ríos
Michel acompañó su planteo con datos sobre la evolución de estos cultivos en la provincia. Durante el ciclo agrícola 2025/26, la superficie sembrada con colza, carinata y camelina alcanzó las 31.200 hectáreas en Entre Ríos.
La cifra representa un incremento interanual del 80%, equivalente a 13.900 hectáreas adicionales respecto del ciclo anterior. El crecimiento muestra la expansión que están teniendo estos cultivos de invierno dentro del esquema productivo entrerriano.
La producción se concentró principalmente en los departamentos de Victoria, con el 26% del total; Tala, con el 14%; Gualeguaychú, con el 12%; y Villaguay, con el 10%. En conjunto, esos cuatro departamentos concentraron el 62% de la superficie cultivada.
Una oportunidad ligada a los combustibles sostenibles
La carinata es un cultivo industrial de invierno cuyo aceite presenta características aptas para la elaboración de biocombustibles. A diferencia de otras oleaginosas, no tiene un destino alimentario y puede ser utilizado como materia prima por la industria energética.
Su utilización comenzó a ganar interés a partir de la expansión de los combustibles sostenibles de aviación, conocidos como SAF, por sus siglas en inglés. Este mercado busca incorporar alternativas que permitan reducir las emisiones asociadas al transporte aéreo y genera una demanda creciente de materias primas de origen agrícola.
Para Michel, este escenario abre una posibilidad para que Entre Ríos avance en la diversificación de su producción agroindustrial, especialmente a partir de cultivos que pueden incorporarse a las rotaciones agrícolas de invierno.
El desarrollo de esta cadena también podría permitir agregar valor a la producción primaria y ampliar las posibilidades de exportación vinculadas a la industria energética, con el consecuente ingreso de divisas para el país.