Cocaina secuestrada y concordiense detenido. Un operativo de Gendarmería Nacional permitió secuestrar casi 24 kilogramos de cocaína que eran transportados ocultos en un automóvil sobre la Autovía Nacional 14, a la altura del peaje de Yeruá, al sur de Concordia. El procedimiento se realizó durante la madrugada del pasado 19 de junio y tuvo como punto de partida una denuncia anónima recibida a través de la línea 134.
Según se informó, el aviso alertaba sobre un posible traslado de estupefacientes desde la provincia de Misiones hacia un destino aún no determinado. A partir de esa información, efectivos del Escuadrón IV de Gendarmería localizaron e interceptaron un Volkswagen Vento para realizar un control de rutina.
La intervención del can detector de narcóticos “Loki” resultó clave para el hallazgo, ya que marcó distintos sectores del vehículo donde presumiblemente se ocultaba la sustancia ilegal.
La droga estaba escondida en distintas partes del auto
Ante la señal positiva del perro antinarcóticos, los uniformados efectuaron una requisa más exhaustiva. Durante la inspección encontraron 24 paquetes y dos envoltorios tipo “bochita” ocultos en la zona de la guantera y en los guardabarros internos del baúl.
El pesaje posterior confirmó que se trataba de 23,987 kilogramos de cocaína. Además, fueron secuestrados teléfonos celulares, el automóvil utilizado para el transporte y otros elementos considerados de interés para la investigación.
Por el hecho quedaron detenidas tres personas, una de ellas oriunda de Concordia. Los sospechosos fueron indagados y permanecen a disposición de la Justicia Federal.
Allanamientos para determinar la ruta del cargamento
Tras el secuestro de la droga, la causa avanzó con una serie de allanamientos realizados tanto en la provincia de Córdoba como en la ciudad de Concordia. El objetivo de estas medidas fue reconstruir el recorrido del cargamento, identificar posibles conexiones con otras personas y reunir nuevas pruebas.
La investigación está a cargo del Juzgado Federal de Concordia, encabezado por la jueza federal Analía Ramponi, con intervención del fiscal federal interino Francisco Bernhardt y del secretario Alan Bergdolt.
De manera provisoria, los hechos fueron encuadrados como transporte de estupefacientes en concurso real con contrabando de estupefacientes, delitos que contemplan severas penas de prisión.
Fuentes vinculadas a la pesquisa señalaron que la cantidad de droga secuestrada y la sofisticación del ocultamiento empleado en el vehículo permiten sospechar la existencia de una estructura organizada que excedería a los tres detenidos y que incluso podría presentar conexiones de carácter transnacional.