El sector industrial citrícola del noreste argentino dio un paso clave hacia la reorganización de la actividad, con la conformación de una alianza estratégica entre las principales industrias elaboradoras de jugos y derivados.
La iniciativa busca responder de manera coordinada a las nuevas exigencias de los mercados internacionales, especialmente en materia de inocuidad y control sanitario.
Según se informó a Diario Río Uruguay, el objetivo central es elevar los estándares de calidad y garantizar el cumplimiento de normativas cada vez más estrictas, en un escenario global que exige mayor trazabilidad y reducción de residuos químicos en los alimentos.
Objetivo en conjunto
En este marco, desde el sector se confirmó que las principales industrias de jugos cítricos del NEA se unieron para mejorar la calidad de sus productos y poder cumplir con las exigencias de los mercados más estrictos del mundo.
El trabajo está enfocado en adaptarse a los nuevos límites internacionales de residuos de agroquímicos, con especial control sobre sustancias como el Benomil, Carbendazim y Metil-Tiofanato.
Además, remarcan la importancia de trabajar en conjunto con los productores, para asegurar la trazabilidad y la sanidad desde el campo hasta la industria. El objetivo es “mejorar la eficiencia y consolidar a la región como un polo citrícola competitivo, capaz de responder a las demandas actuales de exportación.”
Mayores exigencias internacionales
La iniciativa se enmarca en un escenario internacional cada vez más riguroso, donde mercados como el de la Unión Europea imponen límites estrictos a los residuos de agroquímicos y condiciones sanitarias que deben cumplirse para poder exportar.
En particular, los Límites Máximos de Residuos (LMRs) se han convertido en un factor determinante para el ingreso de productos agroindustriales, obligando a toda la cadena productiva a ajustar sus prácticas, desde el uso de fitosanitarios en campo hasta los procesos industriales.
A esto se suma el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que, si bien abre oportunidades para ampliar exportaciones, también exige estándares más elevados en materia sanitaria, ambiental y de trazabilidad.
Articulación
En este contexto mundial, los industriales remarcan que la articulación entre todos los actores de la cadena citrícola aparece como un eje central para sostener la competitividad del sector citrícola del NEA. Insistiendo en la necesidad de garantizar controles desde el origen hasta el producto final, lo que obliga a una coordinación más estrecha entre todos los eslabones.
Entre las industrias citrícolas que dieron este primer paso se encuentran COSANFRA (Cooperativa de Transformación y Comercialización Agropecuaria Colonia San Francisco Ltda. Corrientes); TICCM (Cooperativa de Transformación, Industrialización y Comercialización Citrícola Mocoretá Limitada); JUCOFER (Cooperativa de Provision Transformacion y Comercializacion Citricola del Noreste Entrerriano Limitada); GREEN GO S.A. (Villa del Rosario), ECA S.A. (Concordia); y UTE BV S.A. (Bella Vista, Corrientes).