Concordia

Viverista de Zorraquín remarcó que en 50 años no habían sufrido una tormenta de esta magnitud

Florencia Abbate, integrante de la familia que lleva adelante el Vivero Taguchi, describió los daños que provocó el temporal en el emprendimiento familiar y explicó que las pérdidas alcanzan tanto a las estructuras como a la producción.

20 de Julio de 2026
Los fuertes vientos provocaron graves daños en la producción.

Viverista de Zorraquín remarcó los daños de la tormenta. El fuerte temporal que azotó a Concordia -en la madrugada del sábado- provocó importantes pérdidas en los viveros de la zona norte de la ciudad, donde gran parte de los invernáculos resultó destruida por las ráfagas de viento. En ese contexto, Florencia Abbate, desde el Vivero Taguchi, brindó un panorama de la situación que atraviesa el emprendimiento familiar tras el fenómeno meteorológico.

 

En diálogo con Diario Río Uruguay, Abbate explicó que “estas son estructuras productivas móviles y no tienen una estructura reforzada que pueda soportar una situación como esta. Los destrozos fueron en toda la parte de la estructura, caños, palos y también en todo el sistema de riego que acompaña a los invernáculos. Además, hay nylons rotos, medias sombras; todo lo que te puedas imaginar está destruido”.

 

Consultada sobre si habían atravesado un episodio similar desde que funciona el vivero, remarcó que “Taguchi hace un poco más de 50 años que produce acá y es la primera vez que los daños han sido tan grandes. Siempre hubo alguna destrucción, pero localizada y no de esta magnitud. Realmente ahora los daños han sido muy grandes”.

 

 

Las pérdidas también alcanzan a las plantas

 

 

La integrante del vivero señaló que el impacto del temporal no se limitó a las estructuras, sino que también afectó directamente a la producción. “Las pérdidas mayores, además de las estructuras, son todas las plantas, porque se cultivan bajo cubierta. En esta época del año, por las heladas, y porque la mayoría son plantas de interior, necesitan la protección de los invernáculos”.

 

En ese mismo sentido, agregó que “muchas plantas se rompieron, se salieron de las macetas; el daño es generalizado”, al describir el estado en que quedó el vivero tras el paso de la tormenta.

 

Respecto de una estimación de las pérdidas, Abbate aclaró que todavía no es posible determinar el alcance total de los daños. “En estructuras y nylon habrá un 80% dañado. Si no es la estructura, es el nylon. En cuanto a las plantas, por ahora no lo podemos cuantificar porque hay que reacomodarlas y ver cómo evoluciona también el clima”.

 

 

Las primeras tareas para recuperar el vivero

 

 

Sobre los trabajos que deben realizar para comenzar la recuperación del establecimiento, explicó que “lo más urgente es levantar todos los nylons que quedaron sobre las plantas caídas, porque si sale el sol aumenta la temperatura y el nylon termina quemando las plantas y arruinándolas”.

 

Asimismo, indicó que luego será necesario “levantar toda la planta caída, volver a acomodar lo que se desplantó, despejar los caminos porque también tenemos una cortina de árboles y varios se cayeron, para poder volver a circular con los tractores, y después empezar a acomodar las estructuras”.

 

Abbate también contó que la familia vivió el temporal desde su vivienda, ubicada en Villa Zorraquín. “Vivimos acá y fuimos viendo toda la evolución de los destrozos”, comentó al recordar las primeras horas posteriores a la tormenta.

 

Varios árboles cayeron sobre los invernáculos.

 

 

Un temporal sin antecedentes para la familia

 

 

Por último, la viverista volvió a poner el foco en la magnitud del fenómeno y en la experiencia acumulada por la familia al frente del emprendimiento.

 

En ese sentido, sostuvo que “con los destrozos tan grandes que se observan hoy en el vivero nunca habíamos pasado una situación así. Hubo tormentas que provocaron algunos daños localizados, pero como esta, en prácticamente 50 años que Taguchi está produciendo acá, nunca se vió algo así”.

 

Mientras avanzan las tareas para recuperar parte de la infraestructura y reorganizar la producción, la familia continúa evaluando el impacto definitivo de un temporal que dejó importantes pérdidas en uno de los sectores productivos más característicos de Villa Zorraquín.