Concordia

Son más de 30 los empleados despedidos de una reconocida concesionaria

El cierre de la histórica firma afectó a más de 30 trabajadores tanto de la ciudad de Concordia como la de Chajarí.

15 de Septiembre de 2026
Más de 30 despidos en La Concorde.

Cerró una histórica concesionaria

 

El cierre de la histórica firma “La Concorde” afectó a más de 30 trabajadores de Concordia y Chajarí. Algunos tenían más de 20 años de antigüedad y todavía desconocen cómo cobrarían sus indemnizaciones. “Necesitamos que alguien nos diga cómo sigue”, expresaron.

Cierre

 

El cierre de la histórica concesionaria "La Concorde" dejó a más de 30 trabajadores despedidos en Concordia y Chajarí, quienes este martes se reunieron frente a la sede para reclamar precisiones sobre sus indemnizaciones.

 

Habían recibido los telegramas de desvinculación el viernes y señalaron que desde entonces no obtuvieron respuestas de la empresa sobre cómo continuará el proceso.

 

La escena reunió frente a la sede a quienes hasta pocos días atrás compartían diariamente el lugar de trabajo. Entre ellos había empleados que acumularon más de dos décadas dentro de la firma. La preocupación ya no estaba solamente vinculada con la pérdida del empleo, sino también con la falta de certezas respecto del dinero correspondiente por las desvinculaciones.

 

“El peor de los escenarios es no cobrar nada y esa es la preocupación, la más importante”, expresó Diego Trentin, uno de los trabajadores despedidos.

 

 

Sin embargo, remarcó que la ausencia de comunicación profundizó la incertidumbre: “Peor que eso es no tener ni siquiera una palabra de nada, porque una cosa es que te digan ‘no vas a cobrar’ y otra es que no te digan nada”.

 

La convocatoria de este martes surgió de los propios extrabajadores. Según explicó Trentin, decidieron encontrarse luego de atravesar varios días sin novedades y pusieron al tanto de la situación a representantes del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).

 

“Al no tener una respuesta de cómo continúa todo esto, parte de indemnizaciones, futuro y demás, nos autoconvocamos”, relató. El objetivo, explicó, fue conseguir que desde la conducción de la firma les comunicaran cuál sería el próximo paso tras los despidos.

 

Para Trentin, detrás de los telegramas había trayectorias laborales y familias que durante años estuvieron vinculadas a La Concorde. “Hay chicos con 22 años, mucha historia acá dentro, una empresa familiar, siempre con la camiseta puesta y me parece que del lado humano corresponde que tengamos por lo menos una respuesta que en todo este tiempo no la hemos tenido”, sostuvo.

 

La ausencia de información formal abrió paso a distintas versiones sobre el futuro de los despedidos y el eventual pago de las indemnizaciones. Los trabajadores evitaron dar por ciertas esas versiones y reclamaron una comunicación directa de los responsables de la empresa.

 

“Rumores hay un montón y como son rumores yo no los repito, hasta no tener alguna palabra de un directivo que nos diga y nos despeje todos estos rumores”, señaló Trentin, Según describió, circulaban versiones contradictorias acerca de si cobrarían, en qué condiciones y qué porcentaje les correspondería.

 

El ex trabajador resumió el impacto que esa incertidumbre provocó en quienes integraron la firma durante años. “En la cabeza de cada uno, está que se escucha todo lo que se habla, pero son todos rumores”, explicó.

 

Trentin fue uno de los empleados con mayor antigüedad. “Yo tengo 22 años y medio, casi 23 en la empresa”, contó. Durante ese período, recordó, la concesionaria atravesó diferentes crisis económicas e incluso la pandemia, pero continuó funcionando.

 

Por ese motivo, sostuvo que el desenlace no había sido anticipado de manera concreta por los trabajadores. “Hemos pasado pandemia y un montón de situaciones económicas, así que esto no es que se veía venir”, manifestó. No obstante, reconoció que conocían las dificultades que atravesaba la actividad: “El mal momento todos lo sabemos, el mercado como está y la retracción”.

 

Frente al cierre, aseguró que los extrabajadores comprendían el contexto económico, pero insistió en que reclamaban certezas. “Hoy nos encontramos en esta situación y la entendemos, pero necesitamos que alguien nos diga cómo sigue”, resumió.

 

Marcelo Pérez, representante de Smata, explicó que el gremio había comenzado a advertir dificultades en febrero. Según indicó, detectaron situaciones vinculadas con los aportes correspondientes a los trabajadores y comenzaron a mantener conversaciones periódicas sobre el funcionamiento de la empresa.

 

“Lo empezamos a hablar en febrero porque ahí se empezó a ver una retención indebida de aportes, porque por ahí no se abonaba como correspondía en la parte sindical, en la parte de obra social, en la parte de ART, de todo lo que conlleva el 931”, afirmó Pérez.

 

El dirigente gremial agregó que también conocían que los salarios eran abonados de manera fraccionada. “Sabíamos que el sueldo se estaba pagando en dos veces”, señaló. Frente a ese escenario, aseguró que Smata mantuvo contacto con los empleados, ofreció asesoramiento y puso a disposición las herramientas legales de la organización.

 

Pérez indicó que el sindicato realizó presentaciones y citaciones ante el Ministerio de Trabajo con el propósito de abrir una instancia de diálogo con la empresa. Además, afirmó que la firma presentó documentación ante la autoridad laboral nacional y que el gremio respondió formalmente.

 

“Hicimos nuestras citaciones en el Ministerio de Trabajo, donde quisimos el diálogo con la empresa”, explicó. Sobre la documentación presentada posteriormente por la compañía, agregó: “Hoy nosotros elevamos la respuesta a esa presentación, donde para nosotros no corresponde de la manera legal”.

 

El análisis de esa situación quedó en manos de los abogados de Smata. Mientras avanzaban las actuaciones, el gremio puso su estructura jurídica a disposición de los despedidos para determinar los pasos a seguir y reclamar por los derechos derivados de la relación laboral.

 

Sobre el alcance del cierre, Pérez precisó que la cifra superaba los 30 empleados si se contabilizaban todos los puestos de la firma y la sucursal de Chajarí. “Técnicamente, estamos hablando entre los puestos gerenciales y todo eso arriba de los 30, porque también no te olvides que tenemos Chajarí, que pertenece a la misma marca”, indicó.

 

Hasta este martes, según afirmó el representante gremial, no existía una comunicación formal que permitiera llevar tranquilidad sobre las indemnizaciones. “Tenemos muchas familias que están esperando saber si van a cobrar su indemnización, cómo, cuándo”, expresó.

 

Para Pérez, la situación resultaba especialmente difícil por la antigüedad y el vínculo que numerosos empleados habían mantenido con la concesionaria. “Ellos, lealmente como le fueron a la empresa, están esperando que les respondan. Alguien que les conteste algo y no les están dando una respuesta”, lamentó.

 

Smata aseguró que continuaría acompañando a los despedidos mediante sus representantes provinciales y asesores legales. “Estamos acompañando en este momento, brindando todas las herramientas que tenemos desde el abogado, el delegado de la provincia, todo para reclamar de la manera legal”, afirmó Pérez.

 

El sindicalista cuestionó además la falta de contacto de la firma con quienes fueron sus empleados. “No vemos respuesta favorable hacia ellos. No la vemos. No quieren comunicarse, ya no se comunican con ellos”, sostuvo.

 

Mientras avanzaban las gestiones legales, los extrabajadores continuaban esperando una definición. Después de años de trabajo, algunos de ellos durante más de dos décadas, el reclamo inmediato se concentró en una cuestión concreta: conocer qué ocurrirá con sus indemnizaciones. “Necesitamos que alguien nos diga cómo sigue”, sintetizó Trentin.

 

 

Fuente: El Once.