Cierre de empresas en Entre Ríos. Un informe difundido en las últimas horas encendió señales de alerta sobre la situación económica en las provincias, al advertir una caída sostenida del empleo formal y el cierre masivo de empresas desde la asunción del gobierno nacional. En ese escenario, Entre Ríos aparece alcanzada por una dinámica que, si bien golpea con mayor fuerza a los grandes distritos, tiene impacto federal.
De acuerdo al relevamiento, desde noviembre de 2023 se perdieron más de 206 mil empleos registrados en el sector privado a nivel país, con una caída extendida a 22 de las 24 jurisdicciones. El dato refleja una contracción generalizada del mercado laboral, acompañada por el crecimiento del empleo informal y el aumento del desempleo.
En paralelo, el informe elaborado por el Instituto Argentina Grande que orienta el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis señala que desaparecieron 24.180 empresas en todo el país, lo que equivale a una caída del 4,7% del total de firmas.
El proceso se da a un ritmo de más de 30 empresas por día y alcanza a 23 de las 24 jurisdicciones, lo que confirma el carácter extendido de la crisis productiva.
Entre Ríos
En el caso de Entre Ríos, los datos muestran con claridad el impacto, se perdieron 854 empresas desde fines de 2023, lo que implica una contracción del 5,5% del total provincial.
La cifra ubica a la provincia por encima del promedio nacional en términos relativos, reflejando la profundidad del retroceso en el tejido productivo local.
Si bien las mayores pérdidas en términos absolutos se concentran en la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, Entre Ríos forma parte del conjunto de provincias donde se verifica un retroceso tanto en la cantidad de empresas como en el nivel de empleo registrado.
El documento advierte que este fenómeno no responde a una reconversión productiva, sino a un deterioro del entramado económico.
De hecho, 21 de los 25 sectores relevados muestran destrucción de empleo, incluyendo actividades consideradas dinámicas como la industria, la construcción y los servicios empresariales.
En ese marco, uno de los factores centrales señalados es el fuerte ajuste en la inversión pública nacional. Según el informe, el 78% del superávit fiscal se explica por la contracción del gasto en obra pública, lo que tiene efectos directos en la actividad económica de las provincias, especialmente aquellas con menor diversificación productiva.
A esto se suma un contexto de inflación persistente -que se mantiene en torno al 3,4% mensual-, aumento de tarifas y caída del poder adquisitivo, lo que impacta en el consumo interno y profundiza la retracción de la actividad.
Fuente: APF Digital.