Tras el vuelco de una lancha durante la largada de la Fiesta Nacional del Surubí en Goya, que tuvo entre sus tripulantes a un pescador de la región, comenzaron a conocerse detalles sobre cómo se desarrollan estas salidas masivas y los riesgos que implican.
En ese marco, Mariano Bradanini, quien estuvo presente en el lugar, explicó a Diario Río Uruguay que el accidente ocurrió debido a que “una lancha realiza una maniobra y la que venía a la izquierda se monta sobre la otra, lo que hace que no pueda navegar correctamente, toma una ola y termina dando una vuelta campana”.
No obstante, el entrevistado destacó que “si bien es habitual que se choquen las lanchas, no es normal que se den vuelta” durante las largadas en este tipo de competencias.
Una largada con cientos de embarcaciones
Bradanini explicó que en la edición de este año participaron alrededor de 1.400 equipos, de los cuales una gran mayoría toma parte de la largada. “Seguramente unas 1.200 lanchas largan juntas", subrayando que lo hacen en un curso de agua "con un espacio que no supera los 100 metros de ancho”, precisó.
En ese sentido, describió que el recorrido inicial se realiza por un riacho de varios kilómetros antes de desembocar en el río Paraná, lo que genera un escenario complejo para la navegación, teniendo en cuenta que “hay que ir todas las lanchas juntas, con bancos de arena y poco margen de maniobra”, señaló.
Además, indicó que las embarcaciones se agrupan por categorías según su potencia, aunque esto no evita los riesgos. “No es tan matemático, hay lanchas más chicas que están preparadas para competir con otras más grandes”, explicó.
Olas impredecibles y dificultad para maniobrar
El pescador también hizo hincapié en las condiciones del agua durante la largada, que dificultan el control de las embarcaciones. “Las olas no son convencionales, vienen de adelante, de atrás y de los costados, rebotan en las costas y se cruzan, lo que hace muy difícil maniobrar”, describió.
A su vez, advirtió que detenerse ante una emergencia no siempre es una opción, porque el que viene atrás no sabe que frenaste y te puede pasar por arriba”.
Sobre la situación vivida en el accidente, indicó que los tripulantes pueden ser advertidos por quienes vienen detrás, porque “se ve cuando hay una lancha dada vuelta y se abren, pero igual es peligroso”, aseguró.
Un debate sobre la seguridad en la competencia
Sin embargo, Bradanini aclaró que “esto solo pasa en Goya” y reconoció que se trata de “algo único, por la cantidad de lanchas y la forma en la que se organiza” el evento.
En base a su experiencia, manifestó que “hace varios años que no largamos -con su equipo- porque realmente es peligroso y hay mucho miedo en ese momento”.
Por último, advirtió que el riesgo es elevado y que podría derivar en consecuencias mayores, pero “hasta que no ocurra una tragedia no se va a cambiar esta metodología y es lógico pensar que en algún momento puede pasar algo grave”, concluyó.