En diálogo con Diario Río Uruguay, el comandante mayor y jefe de cuerpo del cuartel de Bomberos Voluntarios de Concordia, Cristian Bravo, explicó que esta semana “tuvimos un incendio en Colonia Ayuí en donde no se encontró la manera de explicar su origen” y terminó afectando a una dotación que trabajó en el lugar.
Según sus palabras, el hecho ocurrió en la ex Ruta 14, pasando los puentes, en donde “una dotación se hizo presente y comenzó con los trabajos para sostener un frente que venía de oeste a este y, para que no pase la ruta vieja, los bomberos se plantaron en el medio de la calle”.
No obstante, de manera repentina el incendio “tomó corona, un incendio copa como se lo conoce comúnmente, y las lenguas de fuego tomaron la copa de los pinos. Al acostarse, por acción del viento, la temperatura hizo que uno de los móviles sea alcanzado y, si no lo corrían rápido, se hubiera perdido”.
Daños y riesgos
Este tipo de situaciones suelen ser comunes a la hora de enfrentar al fuego, señaló Bravo y aseguró que “por ahí hay cuestiones de riesgo que, por más que uno haga todos los cálculos, se dan vientos de 20 km/h y ráfagas de 40 km/h que lo duplican, o cambian de dirección y, por más idóneos y experimentados que sean los jefes de dotación, muchas veces no tienen tanta fortuna”.
A modo de ejemplo, comentó que “esto hizo que uno de nuestros móviles resulte con alguno que otro efecto del calor, porque el fuego no lo tocó, en los espejos y en los parantes de la cabina”. Al respecto, precisó que “la temperatura le llegó -al camión- por acción del viento y, afortunadamente, pudieron sacarlo del sector y seguir combatiendo”.