Interés General

Salto también se prepara para un Niño con una creciente que comparan con la de 2015

El intendente de la vecina ciudad uruguaya de Salto, Carlos Albisu, advirtió que los informes técnicos manejados por las autoridades indican un 80% de probabilidades de que el próximo fenómeno de El Niño alcance una fuerte intensidad.

18 de Agosto de 2026
El intendente Albisu y el coordinador Aquiles Mainardi

Las advertencias realizadas del otro lado del río Uruguay tienen especial interés para Concordia, ya que ambas ciudades se encuentran aguas abajo de la represa de Salto Grande y comparten los efectos de las grandes crecientes del río.

 

El intendente Albisu brindó este lunes una conferencia de prensa junto al coordinador del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED), Aquiles Mainardi, luego de participar días atrás de una reunión en la Torre Ejecutiva con el presidente uruguayo Yamandú Orsi, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y autoridades del Sistema Nacional de Emergencias (SINAE).

 

 

Un 80% de probabilidades y los meses más complicados

 

 

Según señaló el mandatario, por la información presentada por los organismos técnicos, existe alrededor de un 80% de probabilidades de que entre octubre y diciembre se presente un fenómeno asociado a El Niño de fuerte intensidad. Las lluvias podrían comenzar a incrementarse desde septiembre y acentuarse durante octubre, noviembre y diciembre, extendiendo el período de mayor riesgo hasta enero.

 

Uno de los datos que más preocupación genera es que el escenario utilizado para preparar los operativos contempla la posibilidad de superar la creciente de 2015, uno de los episodios más importantes registrados después de la construcción de la represa de Salto Grande.

 

“Todos los técnicos coinciden en un 80% de probabilidad de que sea peor”, sostuvo Albisu al referirse a aquel antecedente, aunque aclaró que la intención de las autoridades no es generar alarma sino comenzar a tomar previsiones.

 

En Salto, la creciente de diciembre de 2015 llevó al río hasta aproximadamente los 16,33 metros y provocó el desplazamiento de miles de personas. Es precisamente ese episodio el que las autoridades uruguayas están utilizando como referencia para dimensionar el operativo que podría ser necesario durante los próximos meses.

 

 

Preparan un escenario de al menos 1.000 evacuados

 

 

La planificación de la Intendencia de Salto contempla inicialmente alrededor de 1.000 evacuados. Albisu señaló que sería “irresponsable” preparar una respuesta para menos de 600 personas, teniendo en cuenta las proyecciones que fueron presentadas a las autoridades.

 

Por ese motivo, el CECOED permanece en sesión permanente y comenzó un relevamiento de recursos humanos, materiales y lugares disponibles. En principio se proyectan tres centros de evacuación distribuidos en diferentes puntos de la ciudad y un cuarto espacio que quedaría como reserva en caso de que la magnitud de la emergencia requiera ampliar la capacidad.

 

“Ojalá no pase nada y ojalá termine siendo menor a lo que se estima, pero todos los técnicos coinciden en que hay que prepararse para lo más grande”, resumió el intendente salteño.

 

Las autoridades también recomendaron que quienes viven en sectores históricamente inundables comiencen a prever alternativas antes de que eventualmente el río obligue a realizar evacuaciones.

 

 

No solamente preocupa la creciente del río Uruguay

 

 

El operativo no se limita a una eventual crecida del río Uruguay. Las precipitaciones extraordinarias también podrían provocar desbordes de arroyos, anegamientos urbanos y dificultades para acceder a localidades del interior del departamento de Salto.

 

Por esa razón se están realizando tareas preventivas sobre los arroyos Sauzal y Ceibal, mientras que las autoridades recorrerán localidades del interior para determinar qué recursos existen y qué necesidades podrían presentarse si algunos lugares quedan temporalmente aislados.

 

También se trabaja sobre alternativas para garantizar medicamentos y asistencia sanitaria. Entre las posibilidades analizadas aparece incluso la utilización de drones para transportar medicamentos y la disponibilidad de apoyo aéreo frente a emergencias médicas en zonas que puedan quedar incomunicadas.

 

 

Una advertencia que Concordia seguirá de cerca

 

 

Aunque las previsiones difundidas corresponden al operativo que prepara Uruguay, el comportamiento del río Uruguay necesariamente será seguido con atención desde Concordia. Salto y Concordia están enfrentadas sobre ambas márgenes y reciben, aguas abajo de la represa, los efectos de las decisiones de regulación de caudales que realiza Salto Grande durante los períodos de grandes aportes.

 

El antecedente de 2015 también está especialmente presente de este lado del río. Aquella creciente obligó a evacuar y trasladar a miles de concordienses y llevó al río Uruguay a superar los 15 metros frente al puerto local.

 

Las previsiones manejadas por las autoridades uruguayas contemplan además que El Niño podría presentar una segunda etapa durante marzo, abril y mayo de 2027. Los técnicos estiman que sería de menor intensidad que el episodio esperado para la próxima primavera y comienzos del verano.

 

Es por eso que, en la vecina Salto, decidieron trabajar sobre el escenario más desfavorable. “Seríamos irresponsables si no nos preparáramos”, señaló Albisu al explicar por qué el departamento comenzó con varios meses de anticipación a organizar la respuesta frente al próximo fenómeno de El Niño.