Néstor Roncaglia se expresó luego de que se conociera la existencia de un presunto plan criminal que lo tendría como uno de los objetivos junto al juez federal Leandro Ríos y el fiscal José Ignacio Candioti. La maniobra habría sido impulsada por Leonardo Airaldi, interno federal detenido por narcotráfico y próximo a enfrentar juicio oral.
La alerta surgió a partir del testimonio de compañeros de pabellón que declararon ante la Justicia sobre supuestas tareas de inteligencia y la intención de contratar a un sicario en Uruguay. A raíz de esa información, se activó una investigación federal con allanamientos y medidas preventivas.
“No tengo miedo”
En conferencia de prensa, Roncaglia fue categórico y aseguró que “yo no tengo miedo y menos a este Airaldi”. El funcionario explicó que lo que más le inquietó no fue la amenaza en sí, sino el nivel de información que, según trascendió, circulaba dentro del establecimiento penitenciario.
“Salí un domingo en moto, sin custodia y dentro de la cárcel ya sabían que había salido. Eso es llamativo”, sostuvo. Aclaró que no toma el episodio con liviandad y que se adoptaron recaudos adicionales para preservar la integridad de quienes intervienen en la causa.
El titular de la cartera provincial remarcó que su principal preocupación es proteger a quienes deben llevar adelante el proceso judicial. Señaló que tanto el magistrado Ríos como el fiscal Candioti cuentan con protección dispuesta por autoridades federales y apoyo de fuerzas provinciales.
Medidas dentro del penal
En relación con el interno señalado, confirmó que fue aislado y restringido en sus comunicaciones hasta que declare en el debate oral. También se solicitó su traslado a un régimen especial con mayores controles.
Durante los procedimientos realizados por Gendarmería se secuestraron teléfonos celulares y estupefacientes en el pabellón donde se originó la denuncia. Roncaglia recordó que el ingreso de dispositivos a cárceles es una problemática constante y detalló que en los últimos años se incautaron centenares de equipos en distintas unidades.
“Es recurrente que intenten mantener contacto con el exterior. Algunos organizan delitos desde el encierro”, explicó.
La investigación continúa
Consultado sobre la postura de la defensa del acusado, que consideró descabelladas las imputaciones, el ministro indicó que ese planteo forma parte del ejercicio del derecho a defensa. Sin embargo, subrayó que la investigación se apoya en declaraciones formales ante fiscalía y en actuaciones judiciales en curso.
Roncaglia insistió en que no habrá retrocesos frente a este tipo de situaciones. “Seguimos trabajando. No vamos a bajar los brazos”, afirmó.
El expediente permanece bajo análisis de la Justicia Federal mientras se refuerzan protocolos de seguridad y se revisan mecanismos de control dentro de las unidades penitenciarias de la provincia.
Fuente: El Once Digital.