La decisión judicial que suspendió de manera provisoria la implementación del nuevo sistema de provisión de desayunos y meriendas para escuelas de Entre Ríos continúa generando repercusiones. Mientras el Gobierno provincial ya anunció que apelará la medida cautelar, desde la Asociación Civil de Licenciados en Nutrición de Concepción del Uruguay (Alencu), una de las entidades que impulsó la presentación ante la Justicia, defendieron los fundamentos de la acción y cuestionaron el impacto nutricional del nuevo esquema.
En diálogo con Diario Río Uruguay, Paola Jacquement, integrante de la comisión directiva de Alencu, señaló que "el 19 de julio nos enteramos de esta medida y el día 20 la terminamos de confirmar con la reunión que hubo entre directivos y empleados de comedores escolares y demás con esta empresa donde se informa justamente la licitación, hasta el momento se desconocía".
La entrevistada sostuvo que "nuestra función como asociación fundamentalmente es acompañar la implementación de políticas alimentarias en nuestra provincia" y remarcó que "Entre Ríos ha venido haciendo un recorrido desde el año 2020 exclusivamente en el marco del tratamiento de lo que terminó siendo la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable".
El cuestionamiento al contenido nutricional
Jacquement señaló que "esta es la parte que por ahí no se está teniendo en cuenta en el debate. Se está teniendo en cuenta la trazabilidad, la organización, la transparencia y eso nadie lo discute, pero cuando vamos a nivelar en calidad nutricional no podemos nivelar para abajo".
La entrevistada explicó que "las instituciones educativas que brindan estos desayunos deberían hacerlo bajo los lineamientos de las nutricionistas que trabajan en comedores y para eso hay un menú, hay material educativo y demás". Además, indicó que "se vino a ofrecer alimentos de buena calidad nutricional y que son recomendados fundamentalmente en esta etapa de la vida, como leche, queso, fruta y panes bajos en grasas".
En ese sentido, remarcó que "se ha ido buscando que las cocineras elaboren estos alimentos y se ha venido haciendo todo este recorrido", al tiempo que recordó que la legislación nacional "dice en su artículo 12 que está prohibido realizar licitaciones públicas con alimentos o bebidas que contengan al menos un sello", en referencia al sistema de etiquetado frontal.
La comparación entre los desayunos
Durante la entrevista, se planteó el ejemplo de una escuela de Concordia donde actualmente se sirve una taza de leche con malta, pan con queso y dulce de membrillo, además de una fruta, mientras que el nuevo sistema contemplaría una leche saborizada acompañada por siete galletitas o una porción de budín.
Frente a esa comparación, Jacquement afirmó que "para nosotros es un gran retroceso" y explicó que "con este cambio fundamentalmente estoy volviendo a introducir alimentos con exceso de azúcar y grasas".
La entrevistada agregó que "todos esos nutrientes críticos están relacionados con la obesidad" y recordó que "en nuestro país somos uno de los principales a la cabeza en obesidad infantil, entre niños, niñas y adolescentes, donde cuatro de cada diez tenían obesidad o sobrepeso". Asimismo, sostuvo que esa situación "se relaciona directamente con una mayor predisposición a enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes e hipertensión".
El recorrido de la política alimentaria
Jacquement señaló que "en el año 2020 Entre Ríos hizo un consenso de desarrollo entrerriano sobre el etiquetado frontal de advertencia", y explicó que posteriormente "en el 2021 se sanciona la ley y en el 2023 Comedores Escolares saca la circular 2, donde adhiere a la ley y cita el artículo 12".
La entrevistada indicó que "a los docentes se les limitó la compra de determinados alimentos que no deberían poder comprarse" y añadió que "el programa nacional de refuerzo alimentario para desayunos y meriendas desembolsa los fondos si se respeta la ley". En ese marco, advirtió que "si no vamos a estar respetando la ley, ¿de dónde van a salir esos fondos?".
Por último, Jacquement sostuvo que "el problema no sería tercerizar", aunque consideró que "estaría bueno que los proveedores sean locales y fomentar las pymes, la agroindustria y todo lo local". No obstante, insistió en que "para nosotros sería un gran retroceso perder todo esto logrado, que aunque parezca poquito, atrás hay un montón de trabajo".