Concordia

La peatonal cumplió 34 años y sus impulsores remarcan que “no estábamos equivocados”

El 10 de abril de 1992 se llevó a cabo la inauguración de la Peatonal de Concordia, luego de que la idea se comenzara a procesar en 1984, a pesar de tener la oposición de una mayoría de comerciantes.

15 de Abril de 2026
La icónica peatonal concordiense cumple 34 años. CREDITO A QUIEN CORRESPONDA

En diálogo con Diario Río Uruguay, Jorge Jubilla, referente de la Asociación Amigos de la Peatonal de Concordia, reconoció que la inauguración del paseo comercial “fue un logro, porque un grupo de comerciantes lo comenzó a gestar en 1984”.

 

Según sus palabras, uno de los referentes de esa comisión en particular fue “Carlos Bordagaray de Calzado Geraldine”, que consideraba que “no solamente las capitales de provincia debían tener peatonales, sino que las ciudades más importantes de las provincias también”.

 

En aquel entonces, comentó que “logramos que el ejecutivo municipal tomara esta propuesta como una obra pública importante para la ciudad”. Además, recordó que obtuvieron “el acompañamiento del Centro de Comercio e Industria de Concordia, que también vio que eso era posible y una ciudad pujante como lo era Concordia en 1984, merecía tener su peatonal”.

 

La vía blanca

 

En sus comienzos, la icónica peatonal de Concordia se presentó como “la vía blanca”, dado que “entonces se cortaba -la calle- y se colocaba un cartel de peatonal de 9:00 de la mañana a 12:00 del mediodía, para que luego volvieran a circular los vehículos”.

 

La cinta regresaría a lucirse “de 16:00 a 19:00” y la cinta asfáltica “se volvía a hacer peatonal”. Años más tarde, en 1987, el municipio llamaría a concurso “para poder realizar la obra y lo ganó el arquitecto Montenegro”, recordó Jubilla.

 

En cuanto a las obras, explicó que “se llevaron a cabo en la intendencia de Elvio Bordet y culminaron el 10 de abril de 1992, cuando se inauguró este bonito paseo comercial que se diseñó como un pulmón en el que la cultura pudiera estar presente”.

 

Mayoría reacia

 

En retrospectiva, Jubilla consideró que “para nosotros es fundamental haber transitado 34 años desde su inauguración”, porque la puesta en marcha “fue una ardua tarea”, teniendo en cuenta que “así como había un grupo que apoyaba la peatonal, había un grupo mayoritario que no quería la peatonal”.

 

Teniendo esto en cuenta, Jubilla manifestó que “Concordia es una ciudad reacia a los cambios”, porque “muchos de quienes estaban en contra de que se hiciera la peatonal eran frentistas y alquilaban sus locales”.

 

Tal es así que “en ese momento estaban totalmente en desacuerdo, porque consideraban que iban a tener una merma de venta y que los locales iban a quedar vacíos”. Sin embargo, valoró que “la realidad hoy es que no hay locales vacíos en la peatonal y todos quieren venir a instalarse en el centro comercial más importante de la ciudad”, mientras que “esos frentistas hoy están cobrando sus alquileres”.

 

“No estábamos equivocados”

 

Según sus palabras, ese es un tema “bastante polémico”, dado que actualmente “estamos transitando un cuello de botella muy grave porque las ventas no son las que uno querría”.

 

No obstante, destacó que “los comercios que tienen que volver a refinanciar sus alquileres se encuentran con una suba bastante considerable, pero, aún así, se siguen quedando en la peatonal”.

 

Esto, desde su punto de vista, se debe a que “la peatonal se transformó en un paseo y la familia puede venir tranquilamente sabiendo que no va a tener ningún tipo de peligro. Nosotros estamos muy contentos de haber llegado a cumplir 34 años, porque en cierta forma, no estábamos equivocados”.

 

Peatonal del Bicentenario

 

A diferencia de la Peatonal Entre Ríos, que “la tuvimos que pagar todos los frentistas”, Jubilla precisó que “el Pasaje Bicentenario fue una obra ejecutada que, en cierta forma, le dio terminación a la peatonal, porque el proyecto original consideraba también calles Mitre y San Martín, ya que debía tener comunicación hacia la Plaza 25 de mayo”.

 

Durante el 2010, comentó que “se aprovecharon todos los festejos del Bicentenario y se llevó a cabo el pasaje con plata de la presidencia de la Nación. Esto quiere decir que ningún frentista tuvo que pagar un peso por el Pasaje Bicentenario”, motivo por el que “no hubo resistencia” ante la propuesta.

 

Asimismo, señaló que la idea de extender la peatonal “era buena”, pero “su comunicación fue errónea. No hubo muchas explicaciones y, por el momento, quedó todo en stand-by”. Sin embargo, mencionó que “ciudades importantísimas del país tienen semi-peatonales de dos o tres cuadras y, en este caso, iba a conectar las plazas más importantes” sin descartar el paso vehicular, pero “Concordia es muy reacia a los cambios”.