Delfina contó que “la oportunidad de conocer a Marcos Senesi no surgió ahora”, sino que ya lo conocía desde pequeña “porque es el amigo de mi hermano”, aclaró.
Cuando Senesi visitó Concordia, Delfi tuvo la chance de reencontrarse con él en la fiesta de bienvenida que organizó la familia del jugador. “Mi hermano me avisó que yo podía ir”, entonces decidió acercarse al lugar en donde era el recibimiento.
Al llegar, intercambió palabras con él, mientras “firmaba camisetas y banderas”. Fue entonces que “le digo que me había olvidado de llevar algo para que me firme” y Marcos solo “se me reía”, añadió.
Una firma que sería para siempre
Ella confesó que “de los nervios y la emoción que tenía de verlo otra vez, me olvidé de llevarme una camiseta que firme para mí”.
Luego de pensar y buscar soluciones, Delfina le preguntó “¿y si me firmás el brazo?”. Ante esa propuesta, Senesi le respondió entre risas “no, ¿cómo te vas a firmar el brazo? ¡sos una loca!”.
“Me dijo que estaba re loca, pero me firmó igual”, concluyó Delfina.
La idea del tatuaje y la reacción de Senesi
Luego de unas horas, “cuando regresé a mi casa con el brazo firmado, ahí me decidí a tatuarme” explicó, porque “Quería guardar este momento para siempre y sabía que sería un recuerdo muy especial para mí”.
Cuando se tatuó la firma, comentó que “me había quedado con ganas de mostrarle el tatuaje a él, para ver qué opinaba”, y más tarde su hermano la llamó para contarle que por la noche cenaría con Senesi.
Delfi nuevamente se acercó hasta el lugar en el que estaba el jugador, y al verlo le dijo “tengo algo para mostrarte”, mientras le enseñaba el tatuaje. Marcos lo vio y “se empezó a reír, se sorprendió”, dijo la joven.
“Me preguntó si el tatuaje seguía siendo con fibrón, y le dije que no”, afirmó ella, “después tocó el tatuaje y me dijo estás re loca Delfi”.
El recuerdo imborrable
“Yo creo que este tatuaje es un recuerdo que siempre me va a acompañar” explicó Delfina, “y no solo por ser un tatuaje, sino porque vino de alguien que nunca dejó de insistir y hacer lo que le gustaba” añadió.
Dejándose llevar por sus emociones, compartió que durante su trayectoria el defensor “no se dió por vencido, siguió con la cabeza en alto; enfrentando miedos y responsabilidades”. Es por ello que “esto es un ejemplo para todos”.
“Hoy en día todos pueden, todos podemos, solo hay que tener fé y perseverancia”, dijo al finalizar.
Autor: Morena Martínez, Estudiante de la carrera de Comunicación Social de Concordia.