Federación cumple 47 años. El preludio de la fundación de la ciudad ocurrió en el año 1946, cuando el gobierno argentino firmó el tratado binacional con la República Oriental del Uruguay para el aprovechamiento de los rápidos en la zona de Salto Grande, con el objetivo de producir energía. Entonces ya estaba decidido que Federación daría su vida “en pos del progreso”.
La historia de la nueva ciudad, por otro lado, se remonta al año 1973, cuando se encomienda al Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) para determinar el lugar y planificar el nuevo emplazamiento de la ciudad de Federación, ya que con el inicio de las obras de la represa de Salto Grande, un nuevo traslado era inminente debido a que el nuevo embalse inundaría gran parte de la ciudad.
Es así que mediante un plebiscito llevado a cabo el 12 de octubre de 1974, se eligió el nuevo lugar para la construcción de la ciudad. La mayoría optó por el paraje denominado “La Virgen”, junto al arroyo homónimo. Después de marzo de 1976, el gobierno militar creó el COPRESAG (Consejo para la Región de Salto Grande), que tendría por función la construcción y realojamiento de la población de Federación.
Un nuevo comienzo
Tiempo después, el 20 de abril de 1977, se colocó la piedra fundamental y se inició la construcción de 998 casas (luego se agregarían 17 más, totalizando 1015 casas) de acuerdo a los cuatro modelos standard que se habían diseñado junto a 93 locales comerciales.
La planificación contempló que la ciudad se construyera sobre la base de un cuidado diseño que acompaña las irregularidades del borde del lago, a donde llegan todas sus calles. Allí se instalaría una calle principal que recorre el centro cívico, cultural y turístico, acompañada por anchas calles tipo avenidas.
El 25 de marzo de 1979, aquellos oriundos de la vieja ciudad volvieron a sufrir los sacrificios de una mudanza hacia un nuevo territorio, desconocido aún por sus propios habitantes, que debieron padecer de una primera etapa de desolación, ya que los edificios públicos aún no se habían construido, las calles y las veredas no estaban terminadas y no existía ni la vegetación ni la iluminación.