Policiales

En una vivienda concordiense se realizó un allanamiento positivo por una causa relacionada a amenazas

El accionar, que resultó positivo, estuvo coordinado por personal policial de las Jefaturas San Salvador y Concordia.

30 de Julio de 2026
El procedimiento se realizó este jueves.

Allanamiento positivo en Concordia

 

 

En horas de la tarde de este jueves, personal de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal de la Jefatura Departamental de Policía San Salvador llevó adelante un procedimiento en la ciudad de Concordia, en el marco de una causa que se encuentra en trámite por el supuesto delito de amenazas.

 

 

Positivo

 

 

 

Según se informó, la medida fue dispuesta mediante mandamiento judicial y consistió en allanamiento, requisa personal y registro vehicular en un domicilio de Concordia.

 

Como resultado del procedimiento de este jueves, se realizó el formal secuestro de dos dispositivos de comunicación, elementos que quedaron a disposición de la Fiscalía interviniente.

 

 

 

Oficialmente, se remarcó que el accionar se desarrolló con normalidad y contó con la colaboración de personal de la División Investigaciones de la Jefatura Departamental Concordia, bajo conocimiento del Ministerio Público Fiscal de San Salvador.

 

 

Delito

 

 

El delito de amenazas consiste en anunciar un daño futuro, injusto y posible para amedrentar a una persona, destacándose por ser un delito de mera actividad y requerir dolo. Está regido bajo el artículo 149 bis del Código Penal.

 

Elementos Principales

 

Mal anunciado: El daño debe ser futuro, grave, real y depender de la voluntad de quien lo dice.

 

Idoneidad: La advertencia tiene que ser capaz de infundir miedo verdadero en la víctima.

 

Mera actividad: No es necesario que el agresor cumpla la promesa del daño; el delito se completa al ser recibida la intimidación.

 

Tipos y Agravantes

 

Amenaza simple: Busca alarmar o atemorizar, con una pena de seis meses a dos años de prisión.

 

Formas agravadas: La pena aumenta de uno a tres años si se usan armas o si la amenaza es anónima.

 

Coacción: Si la amenaza busca obligar a alguien a hacer o no hacer algo contra su voluntad, la pena sube de dos a cuatro años de prisión.