Personal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó más de tres toneladas de embutidos cocidos que eran transportados con destino a la ciudad de Chajarí, en condiciones que incumplían la normativa sanitaria vigente.
El procedimiento se llevó adelante en el kilómetro 292 de la Ruta Nacional 14, en jurisdicción del departamento Federación, durante un operativo conjunto entre agentes del organismo nacional y efectivos de Gendarmería Nacional.
Según se informó, la carga provenía de la localidad bonaerense de Cañuelas y era trasladada en un vehículo utilitario tipo furgón. Durante la inspección, los agentes detectaron una serie de irregularidades que motivaron la inmediata intervención.
Fallas en el transporte y falta de documentación
Entre las anomalías constatadas, se verificó que los productos cárnicos eran transportados sin un sistema de refrigeración adecuado, situación que implicaba la interrupción de la cadena de frío necesaria para garantizar su conservación y seguridad alimentaria.
A ello se sumó la ausencia de la documentación sanitaria obligatoria para este tipo de mercaderías, entre ellas el permiso de tránsito que permite acreditar el origen, destino y condiciones de traslado de los productos de origen animal.
Frente a este escenario, las autoridades consideraron que la carga no reunía las condiciones necesarias para su comercialización o consumo, por lo que se dispuso su decomiso inmediato.
Destrucción de la mercadería
De acuerdo con lo establecido por la normativa nacional que regula el control sanitario de productos y subproductos de origen animal, se procedió a la desnaturalización y destrucción de los 3.047 kilogramos de embutidos secuestrados.
Desde el organismo explicaron que estas medidas tienen como objetivo evitar que alimentos potencialmente riesgosos lleguen al mercado y puedan representar una amenaza para la salud de los consumidores.
Asimismo, recordaron que los productos cárnicos deben provenir de establecimientos habilitados y contar con toda la documentación exigida para garantizar su trazabilidad y aptitud sanitaria.