En diálogo con Diario Río Uruguay, Eduardo Basarelli de la agrupación Concordia Autos Antiguos detalló que “ya está en marca el evento” y precisó que “nos estamos preparando para recibir 65 autos”.
Según sus palabras, este será “el tope que tenemos para desarrollar el evento”, con el objetivo de que “salga a la perfección”. Esto se debe a que “año tras año, el evento viene creciendo y las personas que viajan, los dueños de los autos, se merecen la mejor atención. Entonces, apuntamos a la calidad y no a la cantidad”.
Por lo pronto, precisó que “hasta el día de hoy -lunes- tenemos 50 autos inscritos de distintos puntos del país, como es Córdoba, Santa Fe, Misiones, Buenos Aires y de distintas ciudades de Entre Ríos. También tenemos autos de Uruguay y Paraguay”.
Sobre el encuentro
En esta oportunidad, el evento se desarrollará en el plazo de “tres días, en los que los participantes van a recibir una patente para cada vehículo y distintos regalos”. Además, los visitantes disfrutarán “de una cena en El Ideal el viernes, un día de campo y un almuerzo en La Angélica el sábado y, a la noche, una cena de gala en la Bodega Robinson”.
Debido a esto, aclaró que “obviamente tiene un costo, sobre todo por estos gastos de comida, que vale 190.000 pesos”.
En cuanto a los puntos destacados en los que se podrán encontrar los vehículos, anticipó que “el viernes 17, a partir de las 20:00, estaremos en la Plaza 25 de mayo. El sábado habrá una muestra de artesanos, patios de comida, ferias de antigüedades y un desfile con ropa de época a partir de las 20:00. El domingo por la tarde, estaremos en el Corsódromo”.
La novedad del evento
Por otro lado, Basarelli mencionó que “algo novedoso que implementamos este año, es que a las 19:30 del sábado va a haber un remate de antigüedades que no va a llevar mucho tiempo”.
Al respecto, manifestó que “no queremos perder la cultura de lo que es un remate. Hay muchos nenes que todavía no saben lo que es un remate, entonces vamos a rematar 6 o 7 cosas arriba del escenario para que la gente vea de qué se trata”.
Para ello, explicó que “estamos buscando cosas que no sean tan caras, pero que sean novedosas, como un lote de patentes antiguas, una vitrola, entre otras cosas. La gente va a poder ir a apreciar, ver el producto y después, el que pague más se va a llevar el producto”.