La empresa Calisa, del Grupo Motta, lleva invertidos 45 millones de dólares en su planta Calisa 2, ubicada en General Racedo. El proyecto busca aumentar la producción de carne de pollo y ganar espacio en los mercados internacionales.
El gobernador Rogelio Frigerio recorrió las instalaciones este miércoles y entregó la adhesión al Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI), una herramienta provincial para acompañar proyectos productivos. Lo hizo junto al secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe, y autoridades de la empresa.
La construcción comenzó en 2018 y tuvo demoras, según explicó el presidente y CEO de Calisa, Augusto Motta. Actualmente, la planta sigue en proceso de puesta en marcha. Para financiarla, la firma combinó créditos, fondos propios y reinversión de ganancias.
Más trabajadores y mercados en el exterior
Calisa cuenta con 670 trabajadores y en los últimos tres meses incorporó a otras 60 personas. Además, tiene autorización para exportar a 31 mercados, aunque actualmente vende a 19 y trabaja para sumar otros dos.
Durante la visita, Frigerio destacó el peso de la actividad avícola en la provincia. “Entre Ríos es la principal provincia avícola de la Argentina, con un enorme futuro y potencial para seguir creciendo”, expresó. También señaló que hay empresarios que deciden invertir y generar empleo privado.
El gobernador sostuvo que el Estado debe acompañar esas decisiones y facilitar el acceso al crédito. “El Estado tiene que ayudar a que esto suceda, a través de las alianzas y los acuerdos que tenemos con el CFI, que permiten acceder a financiamiento, algo que tanto cuesta en la Argentina”, afirmó.
Un proyecto que comenzó hace ocho años
Motta recordó que el proyecto arrancó en 2018 y destacó la posibilidad de ver sus avances después de las demoras. “Me siento orgulloso de poder mostrar un proyecto que comenzó en 2018, tuvo sus demoras y que hoy finalmente podemos ver concretado”, manifestó.
El empresario también destacó el trabajo de los productores integrados, que participan de la crianza de las aves, y los definió como “socios estratégicos” para sostener el crecimiento de la compañía.
Por su parte, Lamothe explicó que el CFI tuvo que adaptar sus procesos para acompañar una inversión de este tamaño. La empresa accedió a financiamiento con respaldo del Fondo de Garantía del organismo para ampliar la planta.
Del grano a la carne de pollo
Uno de los puntos que destacaron tanto Lamothe como Motta fue la posibilidad de transformar los granos producidos en Entre Ríos en alimentos elaborados. En este caso, utilizarlos dentro de la cadena avícola para producir carne de pollo y venderla en el país y en el exterior.
El Grupo Motta participa de las distintas etapas de esa actividad a través de dos empresas. Cabaña Avícola Feller se ocupa de la genética, la incubación y la provisión de pollitas bebé, mientras que Calisa procesa y comercializa la carne aviar.
Entre ambas compañías emplean a casi mil personas. En la recorrida también estuvieron el ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo; el secretario de Industria, Catriel Tonutti; los legisladores José Vergara y Lénico Aranda, y el jefe de Finanzas de Calisa, Emanuel Furlan.